El punto de palestrina es un gran desconocido dentro de los puntos decorativos, quizá por lo costoso de hacer una labor grande con él. Generalmente se hace con un hilo de ganchillo o de perlé, que so gruesos y le dan más relieve a la labor. También se pueden emplear varias hebras de hilos de lana, aunque quedará menos brillante y delicado.
Tradicionalmente, este punto se ha utilizado para decoraciones pequeñas en manteles, servilletas y como decoración accesoria para puntillas, aunque hay que destacar que uno de los usos fundamentales ha sido el de bordarlo para material eclesiástico, siempre donado a las parroquias por sus feligresas.
Hay que tener en cuenta que para hacer un solo punto de palestrina hay que lanzar cuatro puntadas, cuando para el punto de cruz, por ejemplo, sólo hay que lanzar dos. Además, y como variante del punto de nudo, la cantidad de espacio que ocupa es mínima comparada con la de un punto de espiguilla, por ejemplo.
Cómo se hace

1. Primero se lanza un punto horizontal de izquierda a derecha o de derecha a izquierda, dependiendo del sentido en que vaya a ir la labor (Fig.1). 2. Después, se saca la aguja por el centro del punto horizontal que acabamos de hacer y hacemos un punto en el centro del hilo, volviendo a meter la aguja por el centro (Fig.2). 3. Pasando la aguja por encima del hilo, hacemos una tercera pasada volviendo a meterla por el centro (Fig.3). 4. Ya tenemos acabado nuestro primer punto. Si continuamos con la hilera horizontal obtendremos puntos seguidos en línea. Si optamos por trazar algún dibujo, deberemos orientar el primer punto horizontal en el sentido en que queremos que vaya.
|