Bordado profesional: Cómo hacer una hoja de pedido
La hoja de pedido es el contrato entre el bordador y su cliente. Por ello es muy importante que todos los datos estén claros y que esté firmado. Esto nos evitará posteriores problemas y quejas de clientes insatisfechos. Veamos cómo hacerlo.
En una hoja de pedido, también llamado albarán, tienen que figurar todos los datos concernientes al trabajo que se va a llevar a cabo así como los datos del cliente y los de la empresa.
Datos del cliente
El cliente debe facilitar sus datos de contacto y facturación, donde debe figurar un teléfono de contacto.
Datos de la empresa
La empresa debe incluir en la hoja de pedido sus datos de facturación y contacto, así como todas las especificaciones derivadas del trabajo, es decir, si los precios están gravados con impuestos o no, si hay una cantidad mínima por la realización de presupuestos, cláusulas eximentes que protejan a la empresa, etc. Esto último sería, por ejemplo, establecer que si el cliente solicita modificaciones posteriores a la confirmación de la prueba, éstas tendrán un coste añadido del 25% más.
Datos del trabajo
Este es el campo más fácil o más complejo de rellenar. ¿Por qué? Porque muchas veces, los clientes no tienen claro qué quieren o cómo lo quieren.
Hay que detallar dentro del pedido los siguientes campos:
- Medidas del trabajo
- Tela para el trabajo
- Nº de hilos e identificación (si es posible, adjuntar una muestra con el albarán)
- Picaje e identificación (si es posible, adjuntar la vista previa con el albarán)
- Tipo de letra, tamaño e identificación (si es posible, adjuntar la vista previa del texto)
- Detalles de acabado (ribetes, cremalleras, botones, etc.)
- Unidades del pedido
- Observaciones
- Precio
Sobre estos datos hay que tener muy en cuenta a los clientes indecisos que antes mencionábamos. Al no estar seguros, nos dejan “libertad” para elegir los colores, el tamaño, etc. Sin embargo, los hay que a la hora de recoger su pedido ponen pegas por esos aspectos que dejaron a nuestra elección como el color del hilo o tipo de letra o el tamaño de esta.
Para evitar estas situaciones, o bien se completan todos los datos haciendo que el cliente se decida o se añade una cláusula en el albarán que exima a la empresa de cualquier reclamación si el cliente deja decisiones sobre el trabajo en manos del bordador. Por ejemplo, podríamos establecer que “el cliente aceptará las decisiones sobre el trabajo que haya dejado en manos del bordador y no podrá reclamar sobre ellas”.
La firma del pedido
En la hoja de pedido es esencial que figure la firma del cliente, ya que sino, todas las cuestiones que hemos definido sobre reclamaciones posteriores no tendrán validez. En ese caso, el cliente podría no hacerse cargo del pago por nuestros servicios después de tener el trabajo terminado.





16 mayo 2007






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