El bordado tridimensional
Hace algunos años para conseguir un efecto de relieve en el bordado se empleaban espesos trozos de madera que se recubrían con hilo. Hoy en día, esta madera ha sido reemplazada por una densa capa de espuma que se fija con pegamento sobre el material a bordar, ya que la madera es incompatible con las máquinas de bordado industrial. La espuma 3-D se puede usar en camisas de denim, buzos, camperas y gorras. El proceso también se presta a carteras, delantales y otras superficies estables.
Para comenzar bien un bordado tridimensional, antes que nada hay que realizar un subpunto de contorno alrededor de la forma a poner en relieve. Éste permitirá cortar correctamente la espuma una vez que se haya acabado el bordado.
Después, las agujas perforan la espuma, y una vez realizado el bordado, se quita la misma del material y se rellena la forma que se quiere hacer tridimensional con un denso punto cordón (es el único punto utilizable para la realización del bordado tridimensional, ya que el punto de relleno lo aplastaría e impediría la posibilidad de obtener el buscado efecto abombado).
Un resultado satisfactorio se obtiene cuando con una secuencia de puntadas muy justa y precisa se logra cubrir completamente la espuma, cuando no se ha producido daños en el material, y cuando se logró un diseño en 3D parejo y regular.
La espuma
Existen espumas en diferentes colores, aunque es aconsejable elegir el matiz de la espuma a juego con el del hilo, de manera que los pequeños residuos que queden después de despegar el excedente se confundan con el hilo del bordado. Puesto que la paleta de colores es bastante restringida se aconseja adaptar el dibujo que se quiera a los colores existentes.
Consejos
Para obtener un buen volumen, los puntos cordón no deben ser ni demasiado finos ni demasiado gruesos. La espuma no produciría ningún efecto bajo un punto cordón estrecho, y un punto cordón demasiado amplio debilitaría el bordado.
Para obtener un efecto de relieve muy acentuado, es aconsejable poner dos capas de espuma, una encima de la otra, aunque previamente habrá que pegar las dos partes para evitar que el pantógrafo se desplace.
Es muy importante la elección del hilo y las agujas. Puesto que será sometido a fuertes tensiones es recomendable usar un hilo de polialgodón, puesto que es mucho más resistente que uno de rayón. En cuanto a las agujas se refiere, las más adecuadas para bordar en 3D tienen que tener una fuerza moderada de penetración, una alta estabilidad (menos saltos de puntada, menos rotura de aguja y alta precisión de bordado) y una alta resistencia al desgaste. Además hay que considerar que aquellas con la punta redonda (SES) hacen un agujero más grande con respecto a las puntiagudas (R), y ofrecen, por lo tanto, un resultado mejor para el despegue de la espuma.
Las escamas residuales de la espuma tienden a atascar la máquina de bordar, por lo que deberemos sacar la chapa-aguja y mantener el área libre de basuras después de cada turno con pasadas de espuma para permitir a la máquina correr más efectivamente.
También hay que tener en cuenta que no se puede hacer tridimensional cualquier forma o dibujo. Las partes a poner en relieve tienen que estar concebidas específicamente para este fin.





24 enero 2007






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